lunes, 13 de septiembre de 2021

TEMA 5 OPOSICIÓN INSPECCIÓN CLM 2022 SEGUNDA PARTE

La relación con el PIB per cápita y la inversión en educación es sin duda un factor influyente. Lo anterior pone de manifiesto que, incluso en épocas de crisis económica, la inversión en capital humano y formación ha constituido una apuesta clara por parte de las personas para posibilitar una inserción con más garantías en el mercado laboral. El análisis de los indicadores que vinculan niveles de pobreza y características formativas continúan poniendo de manifiesto la relación inversa entre riesgo de pobreza y nivel educativo, lo cual confirmaría la función de movilidad social que ha sido tradicionalmente asignada al sistema educativo.

Las personas con menores niveles educativos (educación secundaria de primera etapa o inferior) tienen 2,5 más probabilidades de estar en situación de pobreza que las personas con estudios superiore. No obstante, esta función estaría comenzando a presentar importantes signos de deterioro. Sirva de ejemplo que el 13,7% de las personas que se encontraban en situación de riesgo de pobreza o exclusión social en 2019, contaban con estudios universitarios; un porcentaje que en el caso de quienes habían completado estudios secundarios correspondientes al segundo ciclo ascendía al 23,7%173. 


Frente a ello, la tasa de riesgo de pobreza o exclusión en el año 2008 se situaba en el 9,8%, en el caso de las personas con educación superior, y en el 18,9% para aquellas personas que habían completado estudios secundarios de segundo ciclo.


Uno de los retos principales de la Ley Orgánica de modificación de la LOE (LOMLOE), aprobada por las Cortes el pasado 23 de diciembre de 2020, es precisamente reducir las tasas de abandono escolar temprano en línea con los países europeos avanzados, entre otros retos existentes como la disminución de la segregación escolar o la mejora del nivel competencial del alumnado, compensando las desventajas en origen y recuperando la equidad perdida durante los años de la crisis.


La nueva Ley de Educación se orienta, además, a la modernización de la profesión docente para liderar la innovación curricular y didáctica; a promover el aumento de las vocaciones STEAM, particularmente entre las chicas; y a garantizar un suelo de inversión en educación y becas al margen de alternancias políticas y coyunturas económicas. 


Además, la LOMLOE configura la Agenda 2030 como la base para la definición del nuevo currículo educativo, con una educación que va más allá de la sostenibilidad y se introduce de manera nuclear en toda la definición del currículo. A través de su desarrollo, la nueva Ley de Educación se fija como objetivo la mejora de la extensión de la educación infantil 0-3 años y su marco curricular, a través de la elaboración de un plan de ocho años para su implantación progresiva, de manera que avance hacia una oferta pública suficiente y asequible con equidad y calidad, que garantice su carácter educativo, y que priorice el acceso del alumnado en situación de riesgo de pobreza y exclusión social. 


La educación infantil tiene un efecto especialmente positivo en el desempeño educativo futuro de los niños y las niñas más vulnerables, pero también en su salud física y emocional y en el desarrollo de sus capacidades, lo que la convierte en una herramienta poderosa para luchar contra la pobreza y a favor de la equidad. 


Además, la universalización de esta primera etapa educativa contribuye a facilitar la conciliación de la vida laboral y personal, aligerando la sobrecarga de la tarea de los cuidados que recae fundamentalmente en las mujeres y favoreciendo su acceso en igualdad de condiciones a la carrera profesional, lo que a su vez tendrá efectos en la reducción de la brecha de género. 


En España, si bien se registra un aumento constante en los últimos 15 años de la cobertura en la etapa de la educación infantil, la tasa de escolaridad en la población de menos de tres años sigue siendo baja, y especialmente en el primer ciclo de educación infantil, es decir, en edades más tempranas donde se registran, además, menores avances. Así, en el curso 2018/2019 la tasa de escolaridad 0-2 años era del 39,6% en promedio, mientras que bajaba al 12,4% en el primer año de edad. Es decir, casi 9 niños sobre 10 no acuden a un centro de educación infantil en su primer año de vida.


Además, solo la mitad de estos niños y niñas acuden a centros públicos (51,2%), proporción que se ha quedado prácticamente estable en los últimos 5 años. Las cifras oscilan de manera muy llamativa en los distintos territorios, pasando de una tasa de escolarización en el primer ciclo de educación infantil de apenas el 15% en Ceuta a una superior al 55% en País Vasco. 


Lo mismo sucede con el porcentaje de estudiantes matriculados en centros públicos de primer ciclo de educación infantil, siendo el 89% en Extremadura o casi el 88% en Asturias, frente a menos del 40% en Andalucía. Pero lo más llamativo es que estas tasas de escolarización oscilan fuertemente en función de la renta de las familias a las que pertenezcan los niños, lo que supone una falta de equidad que afecta a la igualdad de oportunidades. 


Así, según datos de la ECV del año 2016, el 62,5% de los niños y niñas menores de 3 años de familias cuya renta se sitúa en el quintil superior estaban escolarizados, frente a solo el 26,3% en el caso de las familias en el quintil de menor renta . Es por ello que la nueva Ley de Educación, la LOMLOE, ha establecido mecanismos para promover que las plazas comprometidas para este primer ciclo de la educación infantil sean públicas, por ser las de esta titularidad las que posibilitan un acceso equitativo para el conjunto de la población, independientemente de la renta de la familia. 


Un segundo reto relevante vinculado con el ámbito educativo es la transformación y fortalecimiento de la Formación Profesional a través del diseño de una oferta formativa ágil, moderna, competitiva, que dé respuesta a las demandas del actual modelo productivo y su transición hacia la sostenibilidad, a través de un nuevo marco legal que aglutine, asimismo, la formación de estudiantes y personas trabajadoras. 


Este nuevo texto normativo estará sustentado en el I Plan Estratégico de Formación Profesional del sistema educativo 2019-2022. 


El tercero de los ámbitos hace referencia a las experiencias y lecciones aprendidas como consecuencia de las actuaciones ligadas a la gestión de la COVID-19. La transformación educativa vivida tras el estallido de la pandemia ha supuesto pasar de una educación presencial y analógica a una educación digital y no presencial de manera inminente, con el objetivo claro de preservar el derecho a la educación. 


Las desigualdades sociales y económicas se han visto reflejadas en el acceso y uso de las tecnologías para el aprendizaje. La brecha digital no puede convertirse en una nueva desigualdad educativa. Por ello, se debe seguir reforzando las actuaciones ligadas a la digitalización, el refuerzo del acceso a una conectividad adecuada y asequible los programas de orientación, refuerzo y apoyo educativo, así como la mejora de las metodologías educativas que permitan que los alumnos sigan avanzando en su proceso educativo. 


La gestión educativa de la pandemia configura un nuevo modelo educativo donde la presencialidad de los alumnos en las escuelas es irrenunciable; la colaboración entre las Administraciones se convierte en imprescindible; la digitalización de la educación en acuciante; la transformación de los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación necesaria y, el fortalecimiento del presupuesto educativo en una constante para no dejar a nadie atrás. 


En definitiva, una sociedad más formada es una sociedad más libre, dinámica, crítica y cohesionada. 



Uno de los desafíos cruciales que tiene nuestro país estriba en garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad, que garantice la igualdad de oportunidades también en el acceso a la educación universitaria, indistintamente de la condición social y económica, de género o nacionalidad. 


Además, articula otras actuaciones dirigidas a la modernización de la profesión docente para liderar la innovación curricular y didáctica, a promover el aumento de las vocaciones STEAM -particularmente entre las niñas y las adolescentes-, y a garantizar un suelo de inversión en educación y becas al margen de alternancias políticas y coyunturas económicas. 


Otro de sus objetivos es la transformación digital de la educación en España dotando a los centros educativos de equipos con conectividad fiable y de calidad para que puedan ser puestos a disposición de los y las estudiantes que no dispongan de este equipamiento, con el objeto de garantizar un pleno acceso a la educación a través de medios digitales, tanto en el hogar como en el propio centro educativo. Además, se trabajará para que las decisiones de escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales garanticen la respuesta más adecuada a las necesidades específicas de cada alumno, garantizando en todo caso los derechos de la infancia. 


La Ley se articula, asimismo, desde los principios del derecho a la educación inclusiva, identificando y valorando las necesidades del alumnado con necesidades educativas especiales para dar la respuesta más adecuada a las mismas,  y desarrollando un plan para que los centros ordinarios cuenta con los recursos necesarios para poder atender en las mejores condiciones al alumnado con discapacidad.


Hasta 2030, 

  • garantizar la protección integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la violencia a través del despliegue de las disposiciones contenidas en la nueva Ley Orgánica y del desarrollo de otros marcos estratégicos. 

  • desarrollar las disposiciones del nuevo ordenamiento legal en materia de educación, con el fin de incrementar las oportunidades educativas y formativas de todo el alumnado, teniendo especialmente en cuenta a los grupos de población más desfavorecidos (población de origen inmigrante o de etnia gitana), contribuyendo a la mejora de los resultados educativos y asegurando una educación inclusiva y de calidad con equidad. 

  • compensar los efectos de las desigualdades de origen -económica, social, cultural y territorial- en la educación, a través de la ampliación y reforma de los programas de becas y ayudas al estudio, la eliminación de la segregación escolar por las condiciones de origen de los estudiantes, promoviendo la convivencia escolar, y la articulación de programas de orientación y refuerzo escolar en educación primaria y secundaria para prevenir el fracaso escolar y el abandono temprano de la educación y formación.

  • desarrollar un nuevo modelo curricular por competencias clave priorizando los aprendizajes esenciales, y la regulación de una ordenación académica inclusiva, que asimismo garantice la atención a las necesidades educativas especiales de niños, niñas y adolescentes, para posibilitar un sistema educativo plenamente inclusivo. 

  • promover una reforma en profundidad de la profesión docente, que incluya la formación inicial, el acceso a la función pública y la carrera profesional, incluida la formación permanente.

  • promover que en la formación permanente del profesorado se contemple la educación inclusiva, la atención a la diversidad, así como la formación específica en materia de igualdad, de acoso y malos tratos en el ámbito de los centros docentes. 

  • garantizar el derecho de las niñas y niños a disponer de una plaza accesible, asequible, inclusiva y de alta calidad en el primer ciclo de educación infantil, priorizando el acceso del alumnado en zonas con mayor incidencia de riesgo de pobreza o exclusión social y la extensión a áreas rurales.


Sin dejar  este enfoque, la educación universitaria debe responder a las demandas formativas de una sociedad en continua transformación, ante los impactos evidentes de la globalización, de la disrupción tecnológica, y desde los desafíos y oportunidades que presentan la transición social y ecológica, preparando con calidad a los futuros profesionales, al mismo tiempo que forma ciudadanas y ciudadanos desde los valores democráticos. 


La universidad, en este sentido, puede y debe contribuir decisivamente a la transformación colectiva del modelo económico y social actual, a través de la formación de los y las futuras profesionales, así como generando y transfiriendo conocimiento científico, tecnológico, humanístico y cultural. Desde ese objetivo, resulta necesario impulsar una reforma normativa que articule una transformación profunda de las estructuras universitarias, sus formas de gobernanza, de los elementos esenciales del armazón de la docencia y la investigación, de los mecanismos de interacción con los diversos sectores y agentes económicos y sociales, de las vías de internacionalización, o de su modelo de financiación. Una reforma diseñada a través de una amplia participación de las comunidades universitarias, la sociedad y las Administraciones, que, asimismo, aborde el fortalecimiento de las plantillas de personal docente e investigador, así como del personal de administración y servicios. 


De forma estrechamente relacionada, es necesario abordar la reforma de la ordenación de las enseñanzas universitarias, que arbitre las condiciones para disponer de una oferta de títulos oficiales de grado, máster y doctorado de calidad, basados en metodologías flexibles de enseñanza-aprendizaje y en el uso intensivo de tecnologías de la información y la comunicación, desde una aproximación inclusiva que garantice la igualdad de oportunidades para el conjunto de la ciudadanía. 


Además, es necesario el establecimiento de un Estatuto del Personal Docente Investigador, para posibilitar una carrera de profesorado transparente, basada en el mérito y la capacidad que, con recursos suficientes, contribuya al relevo generacional, a combatir la precariedad laboral, a atraer y/o retener talento nacional e internacional, así como a fortalecer los equipos docentes y de investigación de las distintas universidades. 


Por lo tanto resumiendo para los próximos años se plantea: 

  • Extensión del primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años) tendiendo a su gratuidad y priorizando el acceso del alumnado en situación de riesgo de pobreza y exclusión social y la situación de baja tasa de escolarización

  • Programa Educa en Digital apoya la transformación digital de la educación en España dotando a los centros educativos de equipos con conectividad fiable y de calidad. 

  • Programa “Vacaciones Escolares, continuar aprendiendo” (VECA) está dirigido a prevenir las situaciones de carencia y exclusión social que se originan en el periodo de vacaciones estivales entre las familias más desfavorecidas para garantizar los derechos a la alimentación, ocio y cultura de los menores. 

  • Dotación a partir del año 2022 de los recursos necesarios en los centros ordinarios para poder atender en las mejores condiciones al alumnado con discapacidad en el plazo de diez años (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo). 

  • Ordenación e integración de la Formación Profesional que contendrá la regulación de la ordenación básica de la formación profesional del sistema educativo y para el empleo. 

  • Regulación de la formación profesional dual entendida como el conjunto de acciones e iniciativas formativas que tienen por objeto la cualificación profesional de las personas, a través de la combinación de enseñanza y aprendizaje en la empresa y en el centro de formación. 

  • Plan de Modernización de la Formación Profesional (FP) que pretende garantizar una formación y cualificación profesional que facilite la incorporación y la permanencia de la población en el mercado laboral. 

  • Dentro del proceso continuo de actualización del Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales, se establecerán nuevas cualificaciones o se modificarán las ya existentes con el objetivo de adaptarlas a las nuevas necesidades de los sectores productivos y de prestación de servicios. 

  • Reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas por experiencia laboral y vías no formales e informales de formación (Real Decreto 143/2021, de 9 de marzo que modifica el Real Decreto 1224/2009, de 17 de julio) de este modo se establece el procedimiento y los requisitos para la evaluación y acreditación de las competencias profesionales adquiridas por las personas a través de la experiencia laboral o de vías no formales e informales de formación, así como los efectos de esa evaluación y acreditación de competencias. 

  • Estatuto del Personal Docente Investigador que posibilitará una carrera de profesorado transparente, basada en el mérito y la capacidad. 

  • Impulso de la coeducación en todas las etapas educativas, a través de las disposiciones previstas en la LOMLOE, normativa que adopta un enfoque de igualdad de género a través de la coeducación y fomenta en todas las etapas el aprendizaje de la igualdad efectiva de mujeres y hombres, la prevención de la violencia de género y el respeto a la diversidad afectivo-sexual. 

  • Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia que tiene como finalidad prevenir y proteger a niños, niñas y adolescentes ante cualquier situación de violencia, fomentando la sensibilización ciudadana que genere actuaciones de rechazo y una activa implicación del conjunto de la sociedad en su prevención, detección y denuncia




5.4.- INDICADORES DE LOGRO E INFORMES DE PROGRESO


En el SEIE del Ministerio de Educación, firmemente vinculado con la estrategia europea para 2030, la información se divide en tres bloques principales de indicadores: en primer lugar, los relacionados con la Escolarización y el entorno educativo, en segundo aquellos que facilitan información sobre la Financiación educativa y, por último, el bloque relacionado con los Resultados educativos. En total, 21 indicadores, divididos la mayoría en varios subindicadores. La elaboración de este Informe se realiza conjuntamente desde la Subdirección General de Estadística y Estudios y desde el Instituto Nacional de Evaluación Educativa.


5.4.1.- Tasas de escolarización en Educación Infantil (objetuvo europeo)


En Educación Infantil son más elevadas las tasas asociadas a las edades del segundo ciclo, entre el 96,1 % a los 3 años y el 98,1 % a los 5 años, que las del primer ciclo, entre un 12,4 % con menos de un año y un 61,4 % a los 2 años. En Castilla - La Mancha, la tasa de escolarización de alumnos menores de un año es del 9,8%, al año es del 36,5% y a los dos años del 55,8%. En el caso de alumnos menores de un año, hay algo menos de tres puntos de diferencia con respecto a la media y se sitúa como la Comunidad 7 entre las 17 del Estado español. En el caso de los alumnos de un año se sitúa igualmente en el puesto ordinal número 7 y a más de cinco puntos de diferencia con respecto a la media. Con respecto al alumnado de dos años se sitúa en el puesto 8 con una diferencia superior a los cinco puntos con respecto a la media.


Entre 2008-09 y 2018-19 se ha producido un incremento importante de las tasas netas de escolarización del primer ciclo de Educación Infantil. La tasa de escolarización se ha incrementado 5,7 puntos porcentuales para los menores de un año de edad, 17,4 puntos para un año y 20,0 puntos para dos años, situándose dichas tasas en el curso 2018-19 en 12,4 %, 41,9 % y 61,4 %, respectivamente para las tres edades citadas.  


En el segundo ciclo de Educación Infantil la escolarización es prácticamente plena, superando las tasas el 96,0 % durante todo el periodo analizado, y respondiendo muchas veces las ligeras variaciones a los pequeños desajustes que puedan existir entre la evolución real de la población y las estimaciones que se utilizan.  


En comparación internacional, en 2018-19 España continúa entre los países de la Unión Europea con tasas de escolarización para los tres y cuatro años que se pueden considerar plenas. A los 3 años, las tasas más altas se dan en Francia, Irlanda, Bélgica, Dinamarca y España y las más bajas corresponden a Grecia, República Eslovaca y Luxemburgo. A los 4 años se incrementa significativamente la tasa de escolarización en bastantes países donde a los 3 años todavía queda un porcentaje importante por escolarizar, continuando por debajo del 72 % Grecia, República Eslovaca, Croacia y Bulgaria. 


5.4.2.- Tasas escolarización edades postobligatorias


Por otra parte, las tasas de escolarización a los 16 y 17 años, edades teóricas de Educación Secundaria postobligatoria, son 95,9 % y 90,1 %, respectivamente. En 2018-19 está escolarizada el 95,8 % de la población de 16 años (94,2% Castilla - La Mancha), el 89,9 % de 17 años (87,5% Castilla - La Mancha), el 79,4 % de 18 años (62,6% Castilla - La Mancha) y el 71,6 % de 19 años (52,7% Castilla - La Mancha). 


Entre los 16 y los 17 años aumenta la escolarización en Educación Secundaria no obligatoria del 68,5 % al 79,4 % (en Castilla - La Mancha del 63,4% al 74,2%), descendiendo a los 18 años al 34,1 %  (en Castilla - La Mancha 32,9%) y a los 19 años al 19,0 % (Castilla - La Mancha 19,7%), pero con porcentajes importantes de población que ya cursa Educación Superior de 40,6 % a los 18 años (21,1% en Castilla - La Mancha) y 49,7 % a los 19 años (27,1% en Castilla - La Mancha).  


El 26,9 % de la población de 16 años continúa escolarizada en Educación Obligatoria (en Castilla - La Mancha el 30,3%) y, como ya se ha indicado, el 68,5 % en Educación Secundaria postobligatoria; comienza a aparecer un porcentaje muy reducido de escolarización en Educación de Adultos, 0,5 %.  A los 17 años se reduce el porcentaje correspondiente a la Educación Obligatoria al 8,8 % (en Castilla - La Mancha 11,6%), incrementándose la población ya escolarizada en la etapa posterior de Educación Secundaria postobligatoria hasta el 79,4 % y en Educación de Adultos hasta el 1,5 % (1,6% en Castilla - La Mancha).  


A los 18 años un 34,1 % de la población se encuentra en Educación Secundaria postobligatoria (en Castilla - La Mancha 32,9%), quedando un residual 1,2% en la enseñanza secundaria obligatoria (en Castilla - La Mancha 1,7%) y ya han accedido a Educación Superior un 40,6 %, 33,0 % a Educación Universitaria y 7,6 % a Educación Superior no universitaria, mientras que a Educación de Adultos corresponde un un 3,4 %, respectivamente.  


A los 19 años aumentan los porcentajes de escolarización en Educación Superior, con 35,8 % en Educación Universitaria y 13,9 % en Educación Superior no universitaria, y disminuyen los porcentajes correspondientes a Educación Secundaria postobligatoria, 19,0 %, a Educación Secundaria Obligatoria, 0,5 %, y a Educación de Adultos, 2,4 %. 


Por comunidades autónomas, a los 16 años destaca que el 81,0 % de la población de Comunidad Foral de Navarra ya cursa Educación Secundaria postobligatoria, seguida de País Vasco (79,2 %), Cataluña (75,2 %) y Galicia (71,7 %). A los 17 años Comunidad Foral de Navarra presenta el mayor nivel de escolarización (97,1 %), seguida de País Vasco (96,6 %), además teniendo ambas comunidades los mayores porcentajes de población cursando Educación Secundaria postobligatoria, 90,3 % y 91,7 % respectivamente. 


A los 18 y 19 años las tasas más altas corresponden a Comunidad de Madrid, seguida de País Vasco y Castilla y León, y ya con porcentajes muy altos de escolarización en Educación Universitaria. En el caso de Comunidad de Madrid, con los valores más altos, representan el 51,1 % a los 18 años y el 55,9 % a los 19 años.


En los países de la Unión Europea, en 2018-19, la tasa neta de escolarización a los 16 años en varios países es del 100 % o muy próxima a esta cantidad, pudiendo citar entre ellos a Irlanda, Lituania, Portugal, Países Bajos y Suecia. En algunos de estos casos la escolarización obligatoria se extiende hasta alcanzar los 18 años, como, por ejemplo, Alemania, Bélgica, Países Bajos y Portugal. Sin embargo, existen 3 países donde a los 16 años de edad la escolarización está por debajo del 90 %. España (95,9 %) se encuentra por encima de la media UE (95,5 %). 


La tasa de escolarización a los 17 años sigue siendo muy alta en la UE (92,7 %), situándose once países con una escolarización por encima del 95 %, aunque tres países ya están por debajo del 85 %. España, 90,1 %, aparece ligeramente por debajo de la media europea. 


5.4.3.- Matrícula por titularidad de centros


En el curso 2018-19, en todas las etapas la mayor parte del alumnado está escolarizado en centros públicos. Así, asisten a estos centros el 51,2 % del alumnado de primer ciclo de E. Infantil y el 67,3 % de segundo ciclo, el 67,7 % de E. Primaria, el 65,8 % en E. Secundaria Obligatoria, el 73,4 % en E. Secundaria postobligatoria, el 70,7 % en E. Superior no universitaria y el 78,7 % en E. Universitaria. 


Los mayores porcentajes de escolarización en enseñanza privada concertada se observan en 2.º Ciclo de E. Infantil, 28,9 %, E. Primaria, 28,4 % y ESO, 30,2 %; en E. Secundaria postobligatoria y E. Superior no Universitaria los porcentajes son del 14,9 % y 11,3 %, respectivamente. 


La enseñanza privada no concertada presenta porcentajes en torno al 4 % en 2.º ciclo de E. Infantil y en las etapas obligatorias; 11,8 % en E. Secundaria segunda etapa; 18,0 % en E. Superior no Universitaria; y 21,3 % en E. Universitaria, incluyendo el alumnado matriculado en universidades privadas y centros privados adscritos a universidades públicas.  


Entre las comunidades destacan por sus elevados porcentajes de alumnado en centros públicos en las etapas obligatorias, Melilla, Castilla-La Mancha, Ceuta, Extremadura y Andalucía. En las etapas postobligatorias no universitarias aumentan los porcentajes de enseñanza pública y se mantiene el grupo de las comunidades más destacadas, aunque se les unen Canarias y Galicia y Andalucía baja algunas posiciones. 


En la enseñanza privada no concertada, los mayores porcentajes corresponden a Comunidad de Madrid, en todas las enseñanzas no universitarias, y a La Rioja, en la Educación Universitaria, debido al peso de su universidad privada no presencial.  


Desde 2009-10 hasta 2018-19, en la distribución del alumnado según el modelo de financiación, en la que en general existe bastante estabilidad, destaca el aumento del peso de los centros públicos en E. Infantil primer ciclo que ha pasado del 49,6 % al 51,2 %, superando al peso de los centros privados, y, en mayor medida, destaca el aumento de la enseñanza privada no concertada en la E. Superior no Universitaria, Ciclos formativos de FP de Grado Superior, pasando del 5,7 % al 18,0 %, así como el incremento en la E. Universitaria del porcentaje de alumnado de centros privados que ha aumentado de 14,2 % al 21,3 % en 7,1 puntos. 


5.4.5.- Esperanza de vida educativa


En el curso 2018-19, la esperanza de vida en educación en España de un alumno de cinco años de edad es de 18,7 años, aumentando respecto al curso 2013-14 en 0,2 años.  Las comunidades autónomas con los valores más altos son La Rioja (24,9), Comunidad de Madrid (20,2), País Vasco y Castilla y León (ambas con 19,8). 




Prácticamente en todas las comunidades autónomas, el número de años esperados en educación y formación desde los cinco años ha aumentado desde el curso 2013-14, correspondiendo a La Rioja el mayor aumento, 3,7 años, aunque se ha de tener en cuenta el peso de su oferta universitaria no presencial. En Castilla - La Mancha la esperanza de vida educativa es de 17,1 (-0,1 respecto de 2013), por tanto 1,6% inferior a la media.


Las mujeres tienen una mayor esperanza de permanecer en el sistema educativo y formativo que los hombres. Así, en 2018-19, la mujer tiene una esperanza de vida escolar de 19,2 años, frente a los 18,3 años del hombre. La diferencia entre mujeres y hombres en el curso 2018-19 ha aumentado ligeramente respecto a 2013-14, pasando de 0,6 a 1,0 años.  


En la comparación internacional se considera el número de años esperados en educación desde los 5 a los 39 años. En el curso 2018-19, los países con mayor número esperado de años de escolarización son Suecia y Finlandia (21), seguidos por Grecia y Dinamarca (20), Letonia, Irlanda, Alemania y Bélgica con 19. A continuación se sitúa España con 18 años, junto con otros cuatro países, entre los que está Portugal. Con 17 años hay siete países, entre ellos, Francia e Italia, y con 16 años aparecen tres. El valor menor aparece en Luxemburgo (15).  


El número de años esperados está influido en gran parte por el nivel de escolarización alcanzado en las edades postobligatorias.


5.4.6.- Tasa matrícula alumnado extranjero


Por nivel educativo, el mayor porcentaje de alumnado extranjero aparece en E. Primaria (incluida la E. Especial), 10,5 %, seguida de E. Infantil, 9,1 %, y E. Secundaria Obligatoria, con 8,9 %. Entre las comunidades con mayor porcentaje de alumnado extranjero en casi todas las etapas educativas se encuentran Illes Balears, Cataluña y La Rioja.  


En Educación Infantil presentan una mayor proporción de alumnado extranjero la ciudad autónoma de Melilla (14,9 %), Illes Balears (14,6 %), Cataluña (14,6 %) y La Rioja (14,2 %), y, por el contrario, las comunidades que tienen una menor proporción en esta etapa son Principado de Asturias (3,4 %), Extremadura (2,6 %) y Galicia (2,0 %).  


En cuanto a la Educación Primaria (incluida Educación Especial), se puede observar que Illes Balears y la ciudad autónoma de Melilla encabezan la lista de mayor proporción de alumnado extranjero en esta etapa con un 16,9 % y 16,4%, respectivamente (en Castilla - La Mancha 5,9%). Los menores porcentajes se dan en Principado de Asturias (3,8 %), Extremadura (3,3 %) y Galicia (2,9 %).  


En Educación Secundaria Obligatoria las comunidades con el mayor porcentaje de alumnado extranjero son Illes Balears (14,0 %), Aragón (12,3 %), Cataluña (12,2 %) y La Rioja (12,0 %), en Castilla - La Mancha 6,2%. La menor concentración se produce en Galicia (3,5 %), Ceuta (3,3 %) y Extremadura (3,0 %).  


En Educación Secundaria postobligatoria y Superior no universitaria, Cataluña (11,3 %), La Rioja (10,2 %) y Aragón (10,1 %) presentan las mayores proporciones de alumnado extranjero. Los menores porcentajes se dan en Galicia (3,2 %) y Extremadura (2,3 %).  Entre 2017-18 y 2018-19, el aumento del alumnado extranjero en España, ha sido del 5,9 %. Los mayores aumentos se producen en las ciudades autónomas de Ceuta (16,0 %), Melilla (12,1 %), Galicia (11,4 %), Cantabria (11,4 %) y Canarias (11,3 %); la comunidad que ha sufrido una disminución ha sido Castilla y León (-3,2 %).  


Según el origen del alumnado extranjero en España en el curso 2018-19 destacan el alumnado de Marruecos, 191.256, que supone el 24,0 % del total, seguido del de Rumanía con 105.622 alumnos (13,3 %), del de China con 43.312 alumnos (5,4 %), del de Colombia con 26.784 alumnos (3,4 %) y del de Venezuela con 25.219 alumnos (3,2 %). A continuación, irían por este orden: ecuatorianos, italianos, bolivianos, británicos, búlgaros, ucranianos, franceses y hondureños, con menos de 25.000 alumnos y porcentajes entre el 3,1 % y el 1,9 %.


5.4.7.- Escolarización de alumnado en Formación postobligatoria


En el curso 2018-19 la tasa bruta de población que accede a Ciclos Formativos de FP Básica, a partir de los 15 años de edad, es de 8,4 %. La tasa de acceso a FP Básica es para los hombres (11,5 %) más del doble que para las mujeres (5,1 %).


Para Ciclos Formativos de Grado Medio la tasa bruta de acceso es 33,9 %, mientras para Bachillerato es 63,5 %, enseñanzas a las que se accede tras conseguir el título de Graduado en ESO. En Grado Medio, la tasa más alta es en hombres (38,5 %) que en las mujeres (29,0 %), la tasa de acceso a Ciclos Formativos de Grado Medio, que decreció en 2015-16, 2016-17 y 2017-18 tras un crecimiento continuado previo, aumenta ligeramente en 2018-19 (1,6 p.p.), mientras que el acceso al Bachillerato se mantiene con un ligero descenso (-0,5 p.p.).


La tasa de acceso a Ciclos Formativos de Grado Superior es del 34,2 %, el cual se produce tras finalizar los estudios secundarios postobligatorios, con un  34,5 % los hombres y 33,9 % las mujeres.  En Ciclos Formativos de Grado Superior se produce un ligero aumento (0,4 p.p.) tras el fuerte descenso del curso anterior.  


En el curso 2018-19, la tasa bruta de titulación en FP Básica es del 4,1 % (Castilla - La Mancha 5,8%), en Grado Medio del 23,3 % (Castilla - La Mancha 21,5%) y del 29,2 % en Grado Superior (Castilla - La Mancha 21,7%). 


Por sexo, en FP Básica es mucho mayor en los hombres, 5,5 %, que en las mujeres, 2,5 %. En el Grado Medio también es más alta en los hombres, 24,1 %, que en las mujeres, 22,4 %, mientras que en Grado Superior la situación se invierte, 30,3 % para las mujeres y 28,2 % para los hombres.  Por su parte en la FP Básica las tasas más altas corresponden a La Rioja (10,7 %) y País Vasco (7,1 %) y las más bajas a Principado de Asturias (2,3 %) y Comunidad de Madrid (3,0 %).


Analizando las tasas brutas de titulación por comunidad autónoma, se observa que en Grado Medio las más altas corresponden a Cantabria (29,8 %), Galicia (28,2 %) y Cataluña (27,5 %) y en Grado Superior a País Vasco (41,9 %), seguida de Cantabria (38,2 %) y Galicia (35,3 %). Las menores tasas en Grado Medio corresponden a Melilla (16,3 %) y Comunidad de Madrid (16,9 %) y en Grado Superior a Illes Balears (16,2 %) y Ceuta (21,2 %). 


5.4.8.- Participación en actividades formativas (objetivo europeo)


En 2020, en España el 11,0 % de la población de 25 a 64 años participó en alguna actividad de formación en las cuatro semanas previas, siendo la participación de las mujeres superior a la de los hombres en dos puntos, 12,0 % y 9,9 % respectivamente. Con respecto al año anterior, el porcentaje se incrementa en 0,4 puntos porcentuales (0,4 para los hombres, y 0,3 para las mujeres).  Los mayores porcentajes de participación se producen en Comunidad Foral de Navarra (13,6 %), País Vasco (13,1 %) y Región de Murcia (12,8 %). Los menores porcentajes se observan en la ciudad autónoma de Ceuta (9,0 %), Castilla-La Mancha (9,1 %) y Andalucía (9,6 %). 


Prácticamente en todas las comunidades autónomas es mayor la participación de las mujeres que la de los hombres, alcanzando las máximas diferencias en Comunidad Foral de Navarra (5,3 p.p.), Aragón (4,3 p.p.) y La Rioja (4,2 p.p.).  


Si se tiene en cuenta el nivel educativo alcanzado por las personas que participan en la formación, se aprecia que la participación se incrementa según aumenta su nivel educativo; así, la participación de los titulados en E. Superior es del 18,2% y se reduce al 3,5 % para la población con nivel de primera etapa de E. Secundaria e inferior. 


En 2020, en la Unión Europea, el 9,2 % de la población entre 25 y 64 años ha participado en actividades de formación, no alcanzándose el porcentaje del 15 % propuesto como objetivo para 2020. Se observa una situación muy dispar en los datos de los diferentes países, destacando la participación más alta en los países nórdicos, Suecia (28,6 %), Finlandia (27,3%) y, a cierta distancia, Dinamarca (20,0%). En el extremo opuesto, por debajo del 3%, se sitúan Rumanía (1,0 %.), Bulgaria (1,6 %;) y República Eslovaca (2,8 %), mientras que España se sitúa dentro del grupo de países que se sitúan por encima de la media. Con respecto al año 2019 se produce un descenso generalizado en todos los países, a excepción de España (+0.4 p.p.), Lituania y Grecia (+0.2 p.p. en ambos casos).


TEMA 5 CUARTA PARTE

TEMA 5 TERCERA PARTE

TEMA 5 SEGUNDA PARTE

TEMA 5 PRIMERA PARTE

TEMA 5 OPOSICIÓN INSPECCIÓN CLM 2022 PRIMERA PARTE

TEMA 5.- LOS OBJETIVOS DEL SISTEMA EDUCATIVO EN EL MARCO EUROPEO


5.1.- INTRODUCCIÓN


Este quinto tema forma parte de un bloque de los cinco primeros temas, relacionados con el hecho educativo desde una perspectiva de derechos de la ciudadanía, bajo un prisma internacional, especialmente occidental y europeo,  y desde una concepción comparada con los países de nuestro entorno, por la importancia que tiene la libre circulación en la Unión Europea como principio básico de construcción de la propia Unión como organismo internacional.


Recordemos que tras arduas negociaciones, en 1986 España, junto a Portugal entra en la Unión Europea, entonces Comunidad Económica Europea, y tras un proceso de convergencia en 2002 entra a formar parte del club de la moneda única europea. En este proceso, es importante tener en cuenta el Consejo Europeo celebrado en Maastritch en 1999, que acuerda los pilares de la construcción del espacio europeo con una vocación decidida de ampliación y de unificación de políticas.


La educación, al ser una política realmente compleja, y fundamental para preservar por una parte las sociedades que la instauran y promueven, no ha llegado a unificarse del todo, y es una materia en la que la Comisión coordina iniciativas comunes y estimula los intercambios de buenas prácticas entre países, con objeto de fortalecer una economía como la europea, que pretende ser la más competitiva a escala internacional basándose para conseguir este objetivo en el conocimiento como valor más importante que potencie la innovación, la investigación y el desarrollo de la competitividad europea en los principales sectores económicos.


En un primer momento el Consejo Europeo de Lisboa, se marcó unos objetivos estratégicos para 2010 de extensión y mejora de la calidad de los procesos educativos, que evaluados en 2009 fueron reformulados para 2020 mediante una estrategia a nivel global que permita la democracia participativa y activa de los ciudadanos europeos, la participación en los sistemas de formación y se consiga la mejora de la empleabilidad, especialmente de los colectivos más vulnerables (desempleo juvenil, envejecimiento demográfico, desigualdades sociales) fortaleciendo competencias comunicativas, sociales y tecnológicas, para conseguir la mejora de la competitividad e igualdad de oportunidades de los ciudadanos europeos.


Desde hace mucho tiempo, y se demostrará en otros temas de este temario, la calidad de la educación no depende sólo de la cantidad de recursos empleados, que es una variable relevante. sino sobre todo de la organización y distribución de estos recursos, y cuando se trata de recursos humanos su disponibilidad hacia la formación permanente y la cooperación entre diferentes miembros de la comunidad educativa.


Desde el año 2000, el Ministerio de Educación y Formación Profesional publica una síntesis de los datos educativos en España. Esta publicación es el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación (SEIE) y ofrece los resultados de las principales estadísticas educativas tanto a nivel nacional como desagregadas por comunidades autónomas, presentando también datos internacionales que permiten situar a España en el marco de la OCDE y la Unión Europea, sobre los indicadores relacionados con la renovada Estrategia Europea 2020 hasta 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Algunos de los indicadores, que veremos a lo largo del tema muestran un resultado parecido a los países de nuestro entorno, pero en otros casos la diferencia es significativa (abandono escolar temprano, tasas de repetición y titulación, papel de la formación profesional), por lo que es necesario analizar y elaborar estrategias que permitan un acercamiento en Europa de aquellos factores estratégicos para mejorar la competitividad de Europa como entidad internacional, potenciando una formación profesional dinámica, con contenidos actualizados y que responda a necesidades del mercado laboral, incentivando y facilitando la formación permanente para adaptarse a los cambios económicos y sociales, diseñando estrategias para que todos los ciudadanos europeos desarrollen las competencias clave necesarias para asegurar su participación activa en la sociedad y su empleabilidad.


Este nuevo marco de referencia establece dos hitos fundamentales, la consecución de un Espacio Europeo de Educación para 2025, el cual permitirá a los alumnos proseguir sus estudios en diferentes etapas de la vida y buscar empleo en toda la Unión Europea, y el posterior desarrollo del mismo hasta 2030. Por otro lado, los ODS, y en particular, el objetivo cuarto pretenden garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos.


A lo largo del tema veremos en primer lugar los objetivos estratégicos que se marca Europa como entidad supranacional y por tanto asumidos por todos sus miembros para 2030. Posteriormente analizaremos la situación de nuestro país en diferentes indicadores de calidad y éxito educativo, para determinar el informe de progreso y estrategia de nuestro país para conseguir los objetivos marcados para 2030, terminando con una conclusión general.


Para un Inspector de Educación este es un tema fundamental, como profesional con competencias para supervisar, lo que conlleva evaluar programas y procesos educativos, y colaborar estrechamente con la evaluación del sistema educativo (art. 151.c de la Ley Orgánica de Educación), y velar por el cumplimiento y aplicación de la Ley, reglamentos y disposiciones, entre los que se encuentran estos objetivos acordados a nivel europeo.


5.2.- OBJETIVOS EDUCATIVOS EUROPEOS


En DOUE 26/02/2021 se define que hasta 2030, la consecución y el ulterior desarrollo del Espacio Europeo de Educación será el objetivo político general del nuevo marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación, que impregnará todas las prioridades estratégicas y ámbitos prioritarios, a través de las  iniciativas expresadas en la Resolución y de una visión común, con un espíritu de creación compartida, abarcando los sistemas de educación y de formación en su totalidad, dentro de una perspectiva de aprendizaje permanente inclusiva y holística como el principio básico en el que se sustenta todo el marco, que pretende abarcar la enseñanza, la formación y el aprendizaje en todos los contextos y niveles.


Hasta 2025, el principal objetivo de la cooperación europea en materia de educación y formación debería ser apoyar el desarrollo de los sistemas de educación y formación en los Estados miembros, que tienen por objeto garantizar: 

  • a) la realización personal, social y profesional de todos los ciudadanos, promoviendo al mismo tiempo los valores democráticos, la igualdad, la cohesión social, la ciudadanía activa y el diálogo intercultural; 

  • b) la prosperidad económica sostenible, las transiciones ecológica y digital y la empleabilidad. 


El trabajo desarrollado en virtud de este nuevo marco debe contribuir a las transiciones ecológica y digital, considerando estos objetivos desde una perspectiva mundial, teniendo en cuenta que la cooperación en el ámbito de la educación y la formación se ha ido convirtiendo gradualmente en un instrumento importante para la aplicación de las políticas exteriores de la UE, sobre la base de los valores europeos, la confianza y la autonomía. Esto contribuirá a hacer de la UE un destino y un socio aún más atractivos, tanto en la carrera mundial por el talento como en la promoción de asociaciones estratégicas con socios internacionales para facilitar una educación inclusiva y de calidad para todos en todos los contextos y todos los niveles educativos. 


Como tal, la cooperación es una dimensión esencial para la consecución de las prioridades geopolíticas de la Unión, así como de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas de 2030, tanto a nivel mundial como en los Estados miembros de la UE. 


El fomento de una mayor coordinación entre la UE y los Estados miembros reforzará el posicionamiento de Europa como socio clave en la educación a nivel mundial y ayudará a consolidar los vínculos entre el Espacio Europeo de Educación y el resto del mundo. 


Una inversión eficaz y eficiente en educación y formación es un requisito previo para mejorar la calidad y la inclusividad de los sistemas de educación y formación y mejorar los resultados educativos, así como para impulsar el crecimiento sostenible, mejorar el bienestar y construir una sociedad más inclusiva. Al tiempo que se respeta el principio de subsidiariedad, la intensificación de las labores en materia de inversión tiene potencial para contribuir a la recuperación de la crisis actual y a las transiciones ecológica y digital del sector de la educación y la formación. 


La supervisión periódica del avance hacia los objetivos fijados mediante la recogida y el análisis sistemáticos de datos comparables a nivel internacional constituye una aportación fundamental de cara a un diseño de políticas basado en datos contrastados. 


Concretamente, durante la próxima década, el marco estratégico abordará las cinco prioridades estratégicas siguientes: 

  • Prioridad estratégica n.o 1: aumentar la calidad, la equidad, la inclusión y el éxito de todos en el ámbito de la educación y la formación 

    • Para prosperar en el mundo actual y hacer frente a futuras transformaciones de la sociedad, la economía y el mercado laboral, todas las personas deben tener los conocimientos, capacidades, competencias y actitudes adecuados. La educación y la formación son fundamentales para el desarrollo personal, cívico y profesional de los ciudadanos europeos. A escala de la UE, la perspectiva de la calidad de la educación y la formación hace que el dominio de las competencias clave, incluidas las capacidades básicas, sean las bases fundamentales para el éxito futuro, con el apoyo de profesores y formadores altamente cualificados y motivados, así como de otro personal educativo. 

    • El abandono prematuro de la educación y la formación, que expone a los jóvenes y a los adultos a una limitación de las oportunidades socioeconómicas, aunque se ha reducido en la última década, sigue constituyendo un reto, especialmente a la hora de pensar en las consecuencias previstas de la pandemia de COVID-19. Deben proseguir los esfuerzos para reducir la tasa de abandono prematuro de la educación y la formación y aspirar a que más jóvenes obtengan una cualificación de educación secundaria superior. 

    • Los sistemas nacionales de educación y formación han sido capaces de mejorar su eficacia en estos ámbitos, pero sigue siendo necesario definir las medidas políticas que puedan impulsar el éxito educativo de todos los alumnos. Al garantizar una educación y una formación inclusivas y de calidad para todos, los Estados miembros pueden reducir en mayor medida las desigualdades sociales, económicas y culturales. Sin embargo, en toda Europa, los alumnos procedentes de entornos desfavorecidos, incluidos los procedentes de zonas rurales y remotas, están sobrerrepresentados entre los alumnos con malos resultados, y la pandemia de COVID-19 ha puesto aún más de manifiesto la importancia de la equidad y la inclusión en la educación y la formación. 

    • Para garantizar una educación verdaderamente inclusiva y la igualdad de oportunidades para todos los alumnos en todos los niveles y tipos de educación y formación, el nivel de estudios logrado y los resultados académicos deben disociarse de la situación social, económica y cultural o de otras circunstancias personales. La educación y los cuidados de la primera infancia desempeñan un papel especialmente importante y deberían reforzarse aún más como base para el futuro éxito educativo. 

    • Deben impulsarse todas las demás acciones encaminadas a una inclusión más amplia, como el apoyo al acceso a una educación inclusiva de calidad para las personas con discapacidad, las personas con necesidades de aprendizaje específicas, los alumnos de origen migrante y otros grupos vulnerables, el apoyo a la reincorporación a la educación desde una perspectiva de aprendizaje permanente y la oferta de oportunidades para acceder al mercado laboral a través de diferentes itinerarios de educación y formación. La educación y la formación inclusivas también implican desarrollar la sensibilidad de género en los procesos de aprendizaje y en las instituciones de educación y formación, y cuestionar y disolver los estereotipos de género, especialmente aquellos que limitan la elección de niños y niñas en relación con su ámbito de estudio. 

    • Las tecnologías digitales desempeñan un papel importante a la hora de que los entornos de aprendizaje, los materiales didácticos y los métodos de enseñanza sean adaptables y adecuados para los distintos alumnos. 

  • Prioridad estratégica n.o 2: hacer del aprendizaje permanente y la movilidad una realidad para todos 

    • Los retos sociales, tecnológicos, digitales, medioambientales y económicos están afectando cada vez más a nuestra forma de vivir y trabajar, incluida la distribución de puestos de trabajo y la demanda de capacidades y competencias. Se espera que el elevado número de transiciones profesionales que el ciudadano europeo medio puede esperar experimentar, junto con el aumento de la edad de jubilación, hagan que el aprendizaje y la orientación profesional permanentes, incluso con actividades de sensibilización, sean esenciales para una transición justa, ya que los niveles de educación y capacidades, incluidas las competencias digitales, siguen siendo un factor fundamental en el mercado laboral. 

    • El aprendizaje permanente impregna la visión general y los objetivos de la educación y la formación en la UE y abarca todos los niveles y tipos de educación y formación, así como el aprendizaje no formal e informal, de manera holística. 

    • Sigue siendo necesario seguir avanzando en la oferta de un aprendizaje permanente de calidad para todos los alumnos, en particular garantizando la permeabilidad y la flexibilidad entre los diferentes itinerarios de aprendizaje en diversas formas y niveles de educación y formación, así como la validación del aprendizaje no formal e informal. 

    • Es necesario seguir desarrollando la EFP como vía atractiva y de alta calidad para el empleo y la vida. La participación media de los adultos en la educación en la UE sigue siendo baja, lo que pone en peligro un crecimiento económico verdaderamente sostenible y justo en la Unión.

    • Como un elemento esencial del aprendizaje permanente y como medio importante para mejorar el desarrollo personal, la empleabilidad y la adaptabilidad, debe seguir ampliándose la movilidad de los alumnos, profesores, formadores y personal como elemento clave de la cooperación de la UE y herramienta para impulsar la calidad y la inclusión en la educación y la formación y promover el multilingüismo en la UE. 

  • Prioridad estratégica n.o 3: mejorar las competencias y la motivación en la profesión docente 

    • Los profesores, los formadores, el personal educativo y pedagógico y los responsables de la educación y la formación a todos los niveles ocupan un lugar central en la educación y la formación. Para apoyar la innovación, la inclusión, la calidad y los logros en la educación y la formación, los educadores deben ser muy competentes y estar motivados, lo que requiere una serie de oportunidades de aprendizaje profesional y apoyo a lo largo de sus vidas profesionales. 

    • También es necesario aumentar el atractivo de la profesión docente y revalorizarla, lo cual es cada vez más importante porque los países de la UE se enfrentan a la escasez y al envejecimiento del profesorado. 

    • Además, debe tenerse en cuenta el papel fundamental del liderazgo en el ámbito de la educación y la formación a la hora de desarrollar entornos y condiciones favorables para el desarrollo de las competencias y la motivación de los profesores, formadores y personal educativo, garantizando así que las instituciones de educación y formación actúen como organizaciones de aprendizaje. 

    • Iniciativas como las Academias Europeas de Profesores, que se pondrán en marcha a través del programa Erasmus+, facilitarán la creación de redes, la puesta en común de conocimientos y la movilidad entre las instituciones.

  • Prioridad estratégica n.o 4: reforzar la educación superior europea 

    • El sector de la educación superior y las propias instituciones de educación superior han demostrado su resiliencia y capacidad para hacer frente a cambios imprevistos, como la pandemia de COVID-19. La crisis ha acentuado los retos que persisten, pero también ha creado oportunidades para un mayor desarrollo dentro del programa previsto de transformación de la educación superior. 

    • La labor realizada para crear un Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) en el marco del proceso de Bolonia ya ha sido fructífera. En lo sucesivo, será importante continuar trabajando en el marco del proceso de Bolonia, y al mismo tiempo crear sinergias nuevas y más fuertes con el Espacio Europeo de Investigación (EEI), evitando estructuras o instrumentos paralelos o duplicados. 

  • Prioridad estratégica n.o 5: respaldar las transiciones ecológica y digital en la educación y la formación y a través de estas 

    • Las transiciones ecológica y digital constituyen el núcleo central de la agenda de la Unión para la próxima década. Tanto la transición a una economía sostenible desde el punto de vista medioambiental, circular y climáticamente neutra como a un mundo más digital tendrán importantes repercusiones sociales, económicas y en el empleo. 

    • Las instituciones de educación y formación deben incluir las dimensiones ecológica y digital en su desarrollo organizativo. Esto requiere inversiones, en particular en ecosistemas educativos digitales, no solo para integrar una perspectiva de sostenibilidad medioambiental y capacidades digitales básicas y avanzadas en todos los niveles y tipos de educación y formación, sino también para garantizar que las infraestructuras de educación y formación estén preparadas en consecuencia para abordar estos cambios y educar para hacerles frente.


A fin de promover la obtención de resultados mediante el método abierto de coordinación, así como la adopción del proceso a escala tanto europea como nacional, los Estados miembros y la Comisión trabajarán en estrecha colaboración en lo relativo al balance de los trabajos realizados a nivel técnico, evaluando el proceso y sus resultados. El seguimiento anual también se llevará a cabo a través del Monitor de la Educación y la Formación de la Comisión, que controla los progresos en la consecución de todos los objetivos e indicadores —también subindicadores— acordados a escala de la UE en materia de educación y formación, y también contribuye al proceso del Semestre Europeo, revisando en  2025, será el conjunto de las áreas prioritarias con el fin de adaptarlas o establecer otras nuevas para el ciclo siguiente.


En 2022, la Comisión publicará un informe de situación sobre el Espacio Europeo de Educación en el que haga balance, evalúe los progresos en la consecución del Espacio Europeo de Educación a través del marco de cooperación estratégica y, en su caso, proponga los pasos subsiguientes, y además organizará, en 2023, una actividad de revisión intermedia. Tanto el informe de situación como la revisión intermedia también se tendrán en cuenta en el acuerdo del Consejo sobre posibles áreas prioritarias nuevas después de 2025. En 2025, la Comisión publicará un informe completo sobre el Espacio Europeo de Educación. 


Sobre esta base, los Estados miembros aprueban los siete objetivos a escala de la UE siguientes, que deben alcanzarse: 

  • 1. Jóvenes de quince años con un bajo rendimiento en capacidades básicas, para 2030, el porcentaje de jóvenes de quince años con un bajo rendimiento en comprensión lectora, matemáticas y ciencias debe ser inferior al 15 %. 

  • 2. Alumnos de octavo curso (equivalente a 2º ESO) con un bajo rendimiento en capacidades digitales, Para 2030, el porcentaje de alumnos de octavo curso con un bajo rendimiento en alfabetización informática y en materia de información debe ser inferior al 15 %. 

  • 3. Participación en la educación y los cuidados de la primera infancia, Para 2030, al menos el 96 % de los niños con edades comprendidas entre los tres años y la edad de escolarización obligatoria debe participar en la educación y los cuidados de la primera infancia. 

  • 4. Personas que abandonan prematuramente la educación y la formación sin alcanzar un nivel de titulación de secundaria obligatoria, Para 2030, el porcentaje de personas que abandonan prematuramente la educación y la formación debe estar por debajo del 9 %. 

  • 5. Conclusión de la enseñanza superior, para 2030, el porcentaje de personas con edades comprendidas entre los veinticinco y los treinta y cuatro años que han terminado la enseñanza superior debe ser de, al menos, un 45 %. 

  • 6. Acceso de los titulados de EFP al aprendizaje en el trabajo, Para 2025, el porcentaje de titulados recientes de EFP que acceda al aprendizaje en el trabajo durante su educación y formación profesionales debe ser de al menos el 60 %. 

  • 7. Participación de los adultos en el aprendizaje, Para 2025, al menos el 47 % de los adultos con edades comprendidas entre los veinticinco y los sesenta y cuatro años debe haber participado en actividades de aprendizaje en el transcurso de los últimos doce meses.


Por otra parte, a fin de avanzar en las cinco prioridades estratégicas con arreglo al marco estratégico para la cooperación europea, la determinación de áreas prioritarias y cuestiones y acciones concretas, para un ciclo de trabajo específico, hasta 2025,  debería mejorar la eficacia de la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación, así como reflejar las necesidades individuales de los Estados miembros, en particular cuando se enfrenten a nuevos desafíos y circunstancias. 


Las áreas prioritarias a que se refiere la presente Resolución, así como las cuestiones y acciones concretas más pertinentes, reflejan la necesidad de: 

  • i) cooperar en áreas en las que sigan existiendo desafíos clave y que estén relacionadas con desafíos más recientes; 

  • ii) desarrollar la cooperación en áreas consideradas de especial importancia durante este ciclo de trabajo. 

  • Si los Estados miembros lo estiman necesario, el trabajo en áreas prioritarias específicas podrá continuar en ciclos de trabajo ulteriores, teniendo debidamente en cuenta la subsidiariedad y las circunstancias nacionales. 


Área prioritaria n.o 1: calidad, equidad, inclusión y éxito en el ámbito de la educación y la formación Cuestiones y acciones concretas 

  • i) Promover el dominio de las competencias clave, incluidas las capacidades básicas, que son una condición previa para prosperar en la vida, encontrar o crear empleos gratificantes y convertirse en un ciudadano comprometido. 

  • ii) Fomentar y apoyar la enseñanza y el aprendizaje de idiomas y el multilingüismo, 

  • iii) Adoptar una perspectiva europea en relación con la educación y la formación, dando a los alumnos una idea de lo que significan, en su vida diaria, Europa en general y la Unión en particular, 

  • iv) Lograr que las instituciones de educación y formación sigan siendo entornos seguros, libres de violencia, acoso, lenguaje hiriente, desinformación y cualquier forma de discriminación, en particular mediante un refuerzo de la aplicación de la Recomendación del Consejo, de 22 de mayo de 2018, relativa a la promoción de los valores comunes, la educación inclusiva y la dimensión europea de la enseñanza. 

  • v) Propiciar un entorno escolar seguro y que brinde apoyo, como condición necesaria para cuestiones concretas como la lucha contra la discriminación, el racismo, el sexismo, la segregación, el acoso (incluido el ciberacoso), la violencia y los estereotipos, y para el bienestar individual de todos los alumnos. 

  • vi) Ayudar a todos los alumnos a alcanzar el nivel de referencia en las capacidades básicas, prestando especial atención a los grupos que presenten un riesgo de bajo rendimiento educativo y abandono escolar prematuro, 

  • vii) Promover estrategias educativas de éxito a escala nacional para fomentar que todos los alumnos concluyan con éxito los itinerarios de educación y formación y reducir el abandono prematuro de la educación y la formación y el bajo rendimiento apoyando un enfoque integral que incluya a todos los agentes del ámbito escolar y ofrezca una visión de la educación integradora y centrada en el alumno. 

  • viii) Abordar la creciente diversidad de los alumnos y mejorar el acceso a una educación y una formación inclusivas y de calidad para todos los alumnos, en particular para los grupos desfavorecidos y vulnerables, como los alumnos con necesidades de aprendizaje específicas, las minorías, las personas de origen migrante y los gitanos, y con menos oportunidades debido a su ubicación geográfica o a su situación socioeconómica desfavorable. 

  • ix) Aplicar el Marco de Calidad para la Educación y los Cuidados de la Primera Infancia. 

  • x) Abordar la cuestión de las brechas de género en la educación y la formación, así como la desigualdad de oportunidades para niñas y niños, y mujeres y hombres, promoviendo opciones educativas más equilibradas desde el punto de vista del género, cuestionando los estereotipos de género en la educación y las trayectorias educativas y acabando con ellos, en particular en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las artes y las matemáticas (CTIAM), abordando cuestiones como el bajo rendimiento educativo de los niños, el acoso escolar y el acoso sexual, y mejorando la sensibilidad de género en los procesos e instituciones del ámbito de la educación y la formación. 

  • xi) Respaldar la recogida de datos y la innovación para la inclusión y la igualdad de género en la educación. 

  • xii) Promover las competencias cívicas, interculturales y sociales, el entendimiento y el respeto mutuos, y la adhesión a los valores democráticos y los derechos fundamentales en todos los niveles y tipos de educación y formación. 

  • xiii) Fomentar, valorar y reconocer el aprendizaje no formal, en particular el voluntariado, y aumentar la inclusividad, la calidad y el reconocimiento de las actividades solidarias transfronterizas. 

  • xiv) Desarrollar la conducta ética y reforzar el pensamiento crítico, así como la alfabetización digital y mediática. 

  • xv) Fomentar inversiones sostenibles en una educación y una formación de calidad e inclusivas. 


Área prioritaria n.o 2: el aprendizaje permanente y la movilidad 

  • i) Relanzar y continuar las estrategias de aprendizaje permanente y abordar las fases de transición dentro de la educación y la formación, promoviendo al mismo tiempo, mediante una orientación profesional de gran calidad, transiciones hacia la educación y formación profesionales, la educación superior y el aprendizaje de adultos 

  • ii) Aumentar la solidez y la inclusividad de las estrategias de aprendizaje permanente para que aquellos que hayan abandonado prematuramente la educación puedan volver a ella de manera flexible a lo largo de la vida y para que aquellos que lo necesiten puedan acceder a programas de educación superior y EFP para actualizar sus capacidades o adquirir las necesarias (perfeccionamiento y reciclaje profesional) para los empleos del mañana, en todas las etapas de la vida. 

  • iii) Garantizar que los sistemas de educación y formación, también los sistemas de aprendizaje de adultos, apoyen a todos los alumnos a la hora de acceder a un mercado laboral cambiante y de contribuir a su desarrollo personal, sean más ágiles, resilientes, preparados para el futuro, atractivos y adaptados a las transiciones ecológica y digital, ofrezcan oportunidades de perfeccionamiento y formación complementaria a lo largo de toda la vida laboral, y refuercen la cooperación con otras partes interesadas, como las empresas u otros lugares de trabajo.

  •  iv) Aplicar la Declaración de Osnabrück sobre la educación y formación profesionales como facilitadoras de la recuperación y de transiciones justas hacia economías digitales y ecológicas. 

  • v) Reforzar el papel clave de los sistemas de educación superior y EFP por lo que respecta a contribuir al aprendizaje permanente y llegar a una población estudiantil más diversa. 

  • vi) Actualizar el plan europeo renovado de aprendizaje de adultos. 

  • vii) Promover la libertad de alumnos, profesores y formadores, así como del resto del personal del ámbito de la educación y la formación, para tener movilidad, y de las instituciones para asociarse libremente entre sí, en Europa y fuera de ella, a través de la movilidad educativa y la cooperación transfronteriza. 

  • viii) Actualizar el marco de movilidad educativa que acompaña al programa Erasmus+ reforzado para que participantes con perfiles mucho más diversos puedan acceder a oportunidades de movilidad, para propiciar la movilidad ecológica y digital, en particular combinando los intercambios físicos y en línea, y para fomentar una movilidad equilibrada. 

  • ix) Seguir trabajando en la plena aplicación de la Recomendación del Consejo relativa a la promoción del reconocimiento mutuo automático de las cualificaciones de educación superior y de educación secundaria postobligatoria, y de los resultados de los períodos de aprendizaje en el extranjero (26 de noviembre de 2018). 


Área prioritaria n.o 3: profesores y formadores 

  • i) Reforzar la contratación y la selección de los mejores y más idóneos candidatos para la profesión docente y pedagógica a todos los niveles y en todos los tipos de educación y formación. 

  • ii) Aumentar el atractivo y el estatus de la profesión docente y pedagógica mediante una revalorización en términos sociales y también económicos, por ejemplo, a través del Premio Europeo a la Enseñanza Innovadora que se ha previsto. 

  • iii) Estudiar la posibilidad de elaborar una orientación europea para el establecimiento de unos marcos profesionales y una orientación permanente a escala nacional, 

  • iv) Estudiar la posibilidad de elaborar herramientas, concretamente marcos de competencia del profesorado, para aumentar la pertinencia de los programas de formación inicial del profesorado y la creación de oportunidades de desarrollo profesional continuo. 

  • v) Apoyar la formación inicial, la iniciación y el desarrollo profesional continuo a todos los niveles, especialmente para abordar la creciente diversidad de los alumnos y sus necesidades específicas, hacer frente al abandono prematuro de la educación y la formación, promover el aprendizaje en el trabajo y apoyar el desarrollo de competencias digitales básicas y avanzadas y pedagogías innovadoras, en particular garantizando que la formación del profesorado tenga en cuenta las competencias necesarias para enseñar en entornos digitales. 

  • vi) Crear, a través de las Academias de Profesores Erasmus propuestas, redes de instituciones de formación del profesorado para propiciar la creación de comunidades de prácticas, ofrecer oportunidades de aprendizaje a los profesores, respaldar la innovación y configurar políticas nacionales y europeas de formación del profesorado. 

  • vii) Apoyar la promoción de la excelencia en la enseñanza en todos los niveles de la educación y la formación a través de una organización efectiva del aprendizaje y de incentivos estructurales, promoviendo mecanismos de apoyo, infraestructuras y materiales didácticos adecuados, así como una formación del profesorado basada en la investigación, y estudiando nuevas maneras de evaluar la calidad de la formación del profesorado. 

  • viii) Respaldar a los profesores y formadores en la gestión de la diversidad lingüística y cultural en las instituciones de educación y formación. 

  • ix) Estudiar la posibilidad de elaborar un marco de actuación para incrementar la cantidad y la calidad de la movilidad educativa del profesorado en Europa atendiendo a sus necesidades de movilidad reales. 

  • x) Elaborar medidas y establecer mecanismos para mejorar las condiciones de trabajo y hacer frente al estrés ocupacional, a fin de propiciar el bienestar de los profesores, los formadores y el personal pedagógico y educativo. 

  • xi) Esforzarse por reducir los desequilibrios de género en todos los niveles y tipos de profesiones relacionadas con la educación y la formación. 

  • xii) Garantizar que los programas de educación y formación de profesores y formadores preparen también a los profesores y formadores en todos los niveles y tipos de programas de educación y formación para el papel clave que desempeñan por lo que respecta a dotar a los alumnos de las competencias necesarias para vivir, trabajar y actuar en favor del desarrollo sostenible, y a reforzar el bienestar y la salud mental de todos los alumnos. 


Área prioritaria n.o 4: la educación superior 

  • i) Fomentar una cooperación más estrecha y profunda entre las instituciones de educación superior, concretamente a través de la promoción y el fomento de una cooperación transnacional fluida, lo que permitirá a las alianzas de instituciones de educación superior, como las que se inscriben en el marco de la Iniciativa «Universidades Europeas», aprovechar sus puntos fuertes y ofrecer, juntas, una educación superior transformadora. 

  • ii) Participar en la puesta en práctica de la iniciativa «Universidades Europeas» en el marco del programa Erasmus+, en sinergia con Horizonte Europa y otros instrumentos de financiación. 

  • iii) Establecer una agenda para la transformación de la educación superior, prestando especial atención a la inclusión, la innovación, la conectividad, la preparación digital y ecológica, la competitividad internacional, los valores académicos fundamentales y unos principios éticos elevados, así como al empleo y la empleabilidad. 

  • iv) Fomentar unos flujos de movilidad equilibrados y una circulación óptima de cerebros. 

  • v) Apoyar el papel de las instituciones de educación superior como agentes centrales del «cuadrado del conocimiento» (educación, investigación, innovación y servicio a la sociedad), ampliar las sinergias y facilitar la continuación del trabajo entre la educación superior y la investigación. 

  • vi) Reforzar el reconocimiento mutuo automático de las cualificaciones y los periodos de estudio en el extranjero a efectos de movilidad y aprendizaje complementario. 

  • vii) Fomentar un mayor uso de la iniciativa del carné europeo de estudiante con el objetivo de beneficiar a todos los estudiantes móviles en Europa. 

  • viii) Aumentar la pertinencia de la educación superior para el mercado laboral y la sociedad, por ejemplo, fomentando la elaboración de planes de estudios que propugnen el aprendizaje en el trabajo y una mayor cooperación entre las instituciones y los empleadores. 


Área prioritaria n.o 5: las transiciones ecológica y digital 

  • i) Impulsar la disponibilidad y la calidad de los equipos e infraestructuras digitales, la conectividad, los recursos educativos abiertos y digitales y las pedagogías, así como el acceso a ellos, en todos los niveles de educación y formación.

  • ii) Abordar el desarrollo de capacidades y competencias digitales básicas y avanzadas en todos los niveles y tipos de educación y formación (formal, no formal e informal), así como en la enseñanza y el aprendizaje tradicionales, mixtos y a distancia, con el fin de hacer frente y responder a la transformación tecnológica y digital de la economía y la sociedad. 

  • iii) Intensificar el intercambio de mejores prácticas y la aplicación de las acciones que figuran en el Plan de Acción de Educación Digital 2021-2027, estudiando las maneras de fomentar un enfoque más integrado del desarrollo de la política de educación digital a través de la posible creación de un Centro Europeo de Educación Digital. 

  • iv) Movilizar conocimientos especializados y recursos para crear redes y apoyar enfoques creativos para la educación ecológica, por ejemplo a través de la Coalición «Educación por el Clima» prevista. 

  • v) Promover perspectivas de sostenibilidad ambiental en los planes de estudios de educación y formación, a todos los niveles de educación y en el marco de un enfoque interdisciplinar.

  • vi) Propiciar la construcción de infraestructuras educativas y formativas sostenibles y renovar los edificios existentes («ecologización de las infraestructuras educativas»).


5.3.- OBJETIVOS EDUCATIVOS ESTADO ESPAÑOL


Junto a la sanidad, la educación constituye otro de los pilares del estado del bienestar y es un vector fundamental para la transformación social y económica necesaria para el logro de la Agenda 2030. La educación, por tanto, no debe quedar circunscrita a las diez metas recogidas en su ODS4, ya que se interrelaciona, a través del aprendizaje a lo largo de la vida, con el logro del conjunto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que conforman la Agenda 2030, y como objetivo estratégico que persigue la autonomía de las personas, el fomento de su espíritu crítico y, en definitiva, el empoderamiento de la ciudadanía para la acción y la participación.


La crisis económica que experimentó nuestro país como consecuencia de la crisis financiera global que inicia en el año 2008, y cuyos efectos se trasladan posteriormente a nuestro contexto, ha supuesto cambios importantes en el papel de la educación y en la percepción que la sociedad tiene de ésta. 


Al igual que otras políticas sociales, la educación pública experimentó desde 2011 reducciones presupuestarias de forma que el Gasto Público en educación ha descendido progresivamente en los últimos 10 años hasta el cambio de tendencia que han marcado los últimos presupuestos con un incremento de la inversión educativa del 4,8% en relación con el año anterior. A pesar de este incremento, la diferencia con la UE-27 sigue siendo significativa. Si bien los datos de Eurostat se refieren al año 2017, la diferencia con la media de gasto público de la UE27 se situaba en casi 0,6 puntos porcentuales por debajo y a casi 3 puntos de los países con mayor gasto público (Suecia, Dinamarca e Islandia) lo que significa que la inversión en educación aún tiene un amplio margen de mejora en relación con los países de nuestro entorno.


A pesar de ello, la educación revalorizó su papel social. Así, en un contexto de muy alto desempleo juvenil con un promedio de un 44% durante el período analizado –alcanzando el índice más alto en el año 2013 con un 55,5% y el más bajo en el año 2019, con un 32,5%-, la tasa de abandono escolar temprano se ha reducido significativamente en dicho período -12 puntos porcentuales, pasando de 28,2% en 2010 al 16% en 2020- y se incrementaron las tasas de escolarización en edades no obligatorias, especialmente en la formación profesional. 


No obstante, a pesar de esta evolución positiva, la tasa de abandono escolar temprano continúa situándose por encima de la media de los países de la Unión Europea, y afecta de forma más significativa a los hombres que a las mujeres, siendo de un 20,2% y un 11,6% respectivamente. Las variaciones por comunidad autónoma son también significativas y se pueden observar tasas de abandono escolar por encima del 20% en 4 de las 17 comunidades autónomas y ciudades autónomas, mientras que en el País Vasco se sitúa en un 6,5%. 




TEMA 5 CUARTA PARTE

TEMA 5 TERCERA PARTE

TEMA 5 SEGUNDA PARTE

TEMA 5 PRIMERA PARTE

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